
Cómo cantarte, Diótima, sin vino
Y con el piano mudo que a señas me congela.
FRANCISCO HERNÁNDEZ
I
Contra el olvido escribo estos versos para cuando no
haya cielo y la alegría se caiga de los ojos. Ahora que
música y deseo en el sueño se pierden. Sé que al paso
ruedan los guijarros de la ausencia. Tengo presente que
la tristeza a todos reserva su lugar. Por eso amo estos
trazos desde los que miras ahora y contra el olvido
los levanto para cuando tu nombre sea desamparo en
el aliento y ellos se hayan marchado con los vientos y
todo no sea más que un pie de página en la historia.
FERNANDO LINERO
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