“no entiendo porqué nos hacemos ideales eternos siendo finitos, y pretendemos dejar el mundo estático aun cuando es evidente su movimiento”
Sobreentienden mi existencia,
la ensombrecen y la emplean.
Circundan mi mundo
haciéndome ajena a él.
Fundan con sus respuestas,
mis preguntas.
Quieren certeza,
yo quiero verdad.
Hay que pensar con los ojos cerrados
pues el pensamiento pensado
desencubre la libertad.
Rechazo la tradición del ablandamiento de la historia.
Reconozco la insuficiencia de la luz.
Las visiones se acentúan cuando duermo,
las desentiendo,
pero insisten.
¿Cómo no interpretarlas si existo?
Lo no oculto de mi se enajenó hace días,
junto con las matemáticas
independientes de la realidad.
Y yo sin salir de mis sentidos,
en un mundo lleno de luces,
pero en oscuridad.
No me relaciono con el mundo,
soy mundo,
soy en el mundo.
Quiero más orientación en este mundo circundante,
sin señalar;
escribiendo con palabras que funcionan como signos,
referenciando al papel
que es él En de mi pensamiento.
Accediendo al ser de las cosas
que no se ve a través de sí mismo.
Como el sol,
tiene su lugar en cada instante del día.
Y el desalejamiento es lo que desencubre la lejanía.
por esto usurpan mi procurar,
para que dependa de ellos,
de los mismos,
con los que vivimos,
bajo una normatividad anónima,
no rebasan la melancolía,
pesadamente indeterminados.
Pronto estaré
desbordándome hacia afuera,
donde mi comprensión circular
Será una apertura
con lo que ando en el mundo,
y sé que el temor
es el modo de encontrarme.
LILIANA AMAYA
No hay comentarios:
Publicar un comentario